LA TOALLA

Tirar la toalla

Tal vez ya te ha pasado, que después de luchar mucho y durante mucho tiempo por algo que deseabas con todas tus fuerzas, un día, de pronto, desistes y pierdes completamente el interés y las ganas de insistir.  Simplemente aceptas que es imposible o que nada ni nadie merece tanto desgaste y tiras la toalla.

Me ha pasado alguna vez.

En una de esas veces escribí este poema, dedicado a alguien que jugaba con mis sentimientos sin compasión, dando siempre a entender que estaba confuso, y tratando de convencerme de que sus dudas le impedían tomar decisiones. Supongo que ya has visto casos así, un hombre, varias mujeres y mil disculpas que al final me parecieron más estúpidas que él.

¿Ya te ha pasado algo parecido?

Deja tu comentario al final del poema y comparte conmigo tu experiencia en este asunto. Saludos.

Desistir

TOALLA

Ya no lamentes más haberme herido.

De nada sirve ya,

pues tanto me expulsaste,

que por fin,  después de desistir,

derrotada,

me he ido.

 

Ganaste.

 

Puedes vivir tranquilo

en tu mundo de nubes.

Sigue fingiendo amor,

y acunando querubes.

 

Deja de pretender que te causa dolor

el dolor que me causas 

y deja por favor de fingirte confuso.

Ya nada creo de ti

ni de tu amor pañuso.

 

Ya deja de llorar por tus errores,

deja de lamentar las promesas que rompes,

deja de ser el niño acongojado

que pretende curar las heridas con flores.

 
 Nunca más creeré 

que te lastima herirme.

No me apenan tus lágrimas,

ni me preocupa más saber que harás

después de irme.

 

Jamás te vi cumplir con tu palabra,

Quieres tapar ofensas con ñoñeces,

darme pena y hacer que vuelva a ti

 al igual que otras veces.

 

Se terminó,

me fui,

no hay más.

 

Sigue gritando o calla

a mí ya no me importa,

aprendí y acepté que perdí la batalla,

me alejo de tu lado

y tiro la toalla.

 

Isabel Salas

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